• Trata los muebles con aceite antes del primer uso, de nuevo después de aproximadamente cuatro semanas y, posteriormente, entre 3 y 4 veces al año. Utiliza un aceite específico para bambú o para muebles de exterior. Lija ligeramente la superficie con papel de lija fino antes de aplicar el tratamiento.
• Realiza una limpieza profunda una vez al año con agua y jabón o con un producto de limpieza adecuado. Deja que los muebles se sequen completamente. Limpia inmediatamente cualquier líquido que se derrame para reducir el riesgo de manchas.
• El bambú se vuelve más blando y flexible cuando está húmedo. Por ello, evita utilizar los muebles cuando estén mojados, ya que podrían deformarse.
• Coloca los muebles sobre una superficie seca para evitar que las patas absorban humedad.
• Durante la temporada de otoño e invierno, guarda los muebles en un lugar seco, fresco y bien ventilado.
• Evita cubrir los muebles por completo, ya que es importante que haya una buena circulación de aire.









